Es el tiempo de las hamacas y los ruidos,
no hay ningún jardín más floreado que el nuestro,
aunque sean flores muertas de cobre y plata,
de pronto otra vez el sueño…
El otoño canta.
Abro los ojos para ver
palabras en punta de pie
de tu boca a mi boca
y un despertar extraño
una y otra vez sucediéndose.
(junio, 2006)